El exdiputado chileno Daniel Farcas busca un escaño en el Parlamento de Israel. Tras vivir varios años en ese país, integra la lista del partido político Israel First (Yisrael Techila), considerado nacionalista.
Farcas ocupa el puesto número once en la lista encabezada por Sharren Haskel, exviceministra de Relaciones Exteriores de Israel, que aspira a obtener representación en el Knesset.
Daniel Farcas integra la lista de Israel First
De acuerdo con Times of Israel, la agrupación se creó en 2026 y se define como un partido nacionalista de derecha.
En julio pasado, Haskel afirmó que el sistema político tradicional había puesto durante años los intereses sectoriales por delante de los combatientes que están en el frente.
También señaló que Israel Primero busca ofrecer un espacio político a quienes se consideran sionistas, respaldan una derecha liberal, nacionalista y centrada en la seguridad, y no aceptan que se hagan concesiones a costa de quienes sirven al país.
Sin embargo, los resultados electorales muestran que la coalición no logró representación en el órgano legislativo, pues no alcanzó el umbral del 3,25%.
En una conversación para el podcast Kan en Español, realizada el 12 de octubre, Farcas reconoció que no parecía sencillo llegar al Knesset.
En otra parte de la entrevista, dijo que los sondeos indicaban que su partido no reunía los votos necesarios para entrar al Knesset, pero que le restaba apoyo al Likud de Netanyahu y dificultaba que este consiguiera otro mandato.
En aquella ocasión, también formuló críticas a la socialdemocracia en el ámbito internacional.
Explicó que su cuestionamiento se dirigía a la centroizquierda, a la que acusó de abandonar sus principios y ceder ante una izquierda radicalizada, ideologizada e identitaria, a la que consideró carente de una agenda progresista real.
En una entrevista concedida en 2023 a Ex-Ante, Farcas contó que residía con su esposa, Pamela Werbin, en Netanya, una ciudad del centro del país.
En esa conversación se refirió a la situación del país tras los ataques perpetrados por milicias de Hamás.
Entonces describió que sentía más dolor que miedo ante la brutalidad de los atacantes, y que la violencia lo había dejado en estado de shock y horrorizado.
Agregó que su principal preocupación eran las personas secuestradas que seguían en Gaza. También señaló que algunas comenzaban a ser halladas con vida: entre ellas, 18 mujeres y 16 extranjeros secuestrados en el sur de Israel, una noticia alentadora en medio de la tragedia.




