Neymar, atacante del Santos, fue castigado con dos encuentros de suspensión por cubrirse la boca al discutir con un rival en un partido del Campeonato Brasileño, una acción que las autoridades deportivas consideran contraria a la denominada ‘Ley Vinícius’.
La segunda comisión disciplinaria del Tribunal Superior de la Justicia Deportiva (TSJD) impuso la sanción este miércoles, tras revisar lo ocurrido el sábado en el empate 1-1 entre Santos y Bahía, jugado en el estadio Vila Belmiro. La decisión, no obstante, todavía puede apelarse ante el pleno del tribunal.
El incidente ocurrió poco antes de comenzar el segundo tiempo, cuando el exfutbolista del FC Barcelona y del París Saint-Germain (PSG) intercambió palabras con Rodrigo Nestor, centrocampista del Bahía. Los dos ya se habían enfrentado durante la primera mitad y, en el curso de la discusión, Neymar se tapó la boca para hablarle a su contrincante.
Nestor respondió enseguida y se dirigió al árbitro para informarle de lo sucedido. El colegiado afirmó que no había visto ninguna conducta indebida, pero el VAR intervino y Neymar fue expulsado con roja directa.
El altercado siguió después de la tarjeta roja. De acuerdo con el informe arbitral, Neymar “corrió hacia el banquillo del equipo visitante para encararse con su rival y sus compañeros tuvieron que sujetarlo”.
En la audiencia disciplinaria, el instructor del caso, Delmiro Campos, sostuvo que el gesto del delantero constituía una infracción, pues ocultó lo que decía durante un enfrentamiento con otro jugador.
La llamada ‘Ley Vinícius’, vigente en las competiciones brasileñas, pretende sancionar a los futbolistas que se cubren la boca al hablar en la cancha, ya que esa conducta puede dificultar la detección de expresiones discriminatorias u ofensivas.
La defensa de Neymar cuestionó que el gesto pudiera considerarse automáticamente una infracción. Según sus abogados, el intercambio entre los jugadores no tuvo la intensidad que se le atribuyó durante el proceso.




