El siniestro ferroviario que causó decenas de muertes este miércoles en España planteó dudas sobre la seguridad de la línea de alta velocidad entre Madrid y Sevilla. Las preguntas surgieron después de conocerse que el sistema de protección que falló antes del choque estaba siendo modernizado.
El accidente tuvo lugar en la provincia de Toledo, al sur de Madrid. Un tren de la estatal Renfe impactó por detrás a otro convoy de Iryo, que estaba parado en la misma vía.
De acuerdo con El País, una avería inhabilitó el sistema LZB, una tecnología alemana en uso desde 1992 que vigila de forma constante la velocidad de los trenes y puede accionar los frenos automáticamente para prevenir accidentes.
El desperfecto forzó la detención de varios trenes y la aplicación de protocolos de circulación alternativos.
Las primeras informaciones indican que el tren de Renfe habría pasado una señal que le ordenaba frenar, después de que el centro de control autorizara que continuara, aunque había otro convoy más adelante en la vía. La investigación aún debe determinar qué llevó a tomar esa decisión.
La renovación de un sistema aún pendiente
El LZB estaba en proceso de reemplazo por el ERTMS Nivel 2, un sistema europeo más avanzado que, a través de comunicaciones por radio, permite controlar la velocidad y el frenado de los trenes.
Adif, la empresa pública responsable de gestionar la infraestructura ferroviaria española, adjudicó la renovación en septiembre de 2021 mediante contratos por más de 136 millones de euros. El proyecto incluía actualizar los sistemas de seguridad de la línea Madrid-Sevilla, y se esperaba que las obras concluyeran en 2026.
El LZB opera con dispositivos en las vías y equipos instalados en los trenes, que intercambian datos sobre la velocidad autorizada y la distancia disponible para avanzar. Si detecta un riesgo, puede accionar los frenos de manera automática.
Cuando el sistema falla, en cambio, la circulación debe recurrir a otras medidas de protección y protocolos de seguridad, que exigen cumplir límites concretos de velocidad y desplazamiento.
La investigación busca determinar tanto qué causó la avería como cuáles fueron las indicaciones dadas por el centro de control. Por el momento, sin embargo, no hay información que permita concluir que la modernización aún pendiente causó el accidente ni que haberla completado hubiera impedido la tragedia.




