La Fiscalía de Ucrania descubrió una operación en las Fuerzas Armadas que robaba drones de sus propios depósitos, los alteraba para hacerlos parecer nuevos y luego los revendía al organismo militar.
El fiscal general interino ucraniano, Anton Kovalski, señaló el martes que los aparatos eran sustraídos por militares, aunque en la operación también estaban involucrados civiles y empresas.
“Les cambiaban las marcas y después los vendían nuevamente al Ejército como si fueran nuevos”, indicó.
“Localizaban a militares dispuestos a entregar drones a cambio de dinero. Incluso habilitaron un canal de Telegram con ese fin”, dijo el fiscal en un comunicado. Añadió que se recuperaron 600 drones y que 16 sospechosos fueron identificados y detenidos, incluido el presunto jefe de la red, un exmilitar del Ejército.
Según Kovalski, los drones robados se llevaban a un taller en la provincia de Dnipropetrovsk, donde les quitaban los números de serie y alteraban sus marcas y códigos QR. Después, compañías implicadas los ofrecían al Ejército como si fueran nuevos.
Las autoridades ucranianas efectuaron más de cien allanamientos en nueve provincias del país, entre ellas la de Kiev. De los más de 600 drones incautados, ya se confirmó que más de 200 pertenecen al Ejército, aunque el total podría crecer cuando concluyan las investigaciones.
Kovalski afirmó que el fraude habría ocasionado un perjuicio de cerca de 16 millones de grivnas (unos 315.000 euros) a las arcas estatales ucranianas. En los registros también se decomisaron 13 millones de grivnas (256.000 euros), 400.000 dólares (360.000 euros), oro, plata, joyas y quince vehículos.
El fiscal reconoció el trabajo de las fuerzas de seguridad y organismos que intervinieron en el operativo y señaló que ahora se busca determinar la procedencia de todo el material incautado y dar con cada persona involucrada. “Desde quienes suministraron los drones hasta quienes coordinaron su reventa al Ejército”, precisó.
Desde que comenzó la invasión rusa de Ucrania, en febrero de 2022, el Ministerio de Defensa ha enfrentado distintos escándalos de corrupción. Entre ellos figuran sobreprecios en la adquisición de alimentos y ropa de invierno para las tropas en 2023, que provocaron varias destituciones, incluida la del entonces ministro Oleksi Reznikov.
También en 2023, pesquisas internas revelaron un sistema de sobornos encabezado por algunos funcionarios de reclutamiento, que emitían certificados médicos fraudulentos para que las personas pudieran salir del país a cambio de pagos de entre 3.000 y 10.000 dólares.
En 2024 salió a la luz un desfalco de 40 millones de dólares relacionado con proyectiles, además de anomalías en la adquisición de armas. Estos hechos se suman a otros casos de mayor repercusión, como el denominado ‘Midas’, mientras el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, insiste a diario en la escasez de armamento.
Estos escándalos obstaculizan las aspiraciones del país de ingresar a la UE, que le ha reclamado medidas prontas para impedir que se repitan. En el Índice de Percepción de la Corrupción (CPI) de la ONG Transparencia Internacional, Ucrania se sitúa actualmente en el puesto 104 entre 180 países evaluados.





