La cifra de fallecidos en el accidente ferroviario del miércoles en Urda (España) llegó a 74, de acuerdo con los registros de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF).
Mientras tanto, los equipos de rescate continúan buscando a posibles heridos en el sitio del choque.
Sube el número de fallecidos en la tragedia ferroviaria en España
De acuerdo con el Ministerio de Transportes español, el siniestro se produjo cuando un tren Iryo, detenido cerca de Urda con 147 pasajeros a bordo, fue impactado por detrás por un tren de alta velocidad de Renfe, que transportaba a 378 personas.
Manuel, residente de Sevilla —destino de los trenes que chocaron el día anterior—, contó que se enteró del accidente por la televisión y también porque su hermano llevaba un reloj inteligente que alerta cuando quien lo usa sufre un accidente.
Tras conocer lo ocurrido, intentó comunicarse con su hermano por teléfono unas seis veces. Luego resolvió viajar a Urda, donde permaneció hasta que la Guardia Civil llevó a los familiares a la Comandancia de Toledo.
En ese lugar les tomaron muestras de ADN para ayudar a identificar a las víctimas y los trasladaron a la Residencia Sacerdotal, donde pasaron la noche y continúan a la espera.
Esther San Emeterio, hermana de otra persona desaparecida, señaló que su hermano es el propietario del perro que la Guardia Civil encontró en el lugar del accidente. El animal viajaba en un transportín y fue entregado a su cuñada.
🔴 ÚLTIMA HORA | El número de muertos por el choque de trenes en Urda sube a 74 pendientes de identificar "restos humanos" en los vagones https://t.co/DvuO5S3gC5
— 20minutos.es (@20m) October 29, 2026
Manuel y Esther no saben dónde está su hermano; solo conocen cuál fue su última ubicación. “Esperamos que nos llamen y nos digan que está en el hospital, que lo están operando o que está inconsciente y por eso no se ha comunicado. Es la única esperanza que nos queda”, expresó Esther.
También destacó la atención que reciben en la Residencia Sacerdotal de Toledo, donde se alojan alrededor de sesenta familiares de personas desaparecidas, y señaló que hay “muchísima gente colaborando” para hacer más llevadera la espera.
Según explicó, durante la espera se alternan “momentos de esperanza absoluta con otros en los que te vienes abajo”.
“Hay muchos psicólogos y voluntarios, y muchísima gente colaborando. Todo el mundo está pendiente y constantemente te ofrece comida”, afirmó Esther San Emeterio. También resaltó el apoyo de la Guardia Civil durante el traslado a Toledo, donde presentaron las denuncias por desaparición y entregaron muestras de ADN.
Otros familiares que hablaron con medios de comunicación de distintos países, desplegados frente a la Casa Sacerdotal, también valoraron positivamente la ayuda que les brinda la Guardia Civil.





