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Las elecciones de medio mandato en EE. UU. podrían influir en conflictos y alianzas internacionales.

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Escrito por:Jean ValenciaPeriodista de Prensa en BioBioChile
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La información es de:Deutsche WelleMedio de comunicación alemán en convenio de colaboración con BioBioChile

Este martes se celebran las elecciones de medio mandato en Estados Unidos (EEUU). Aunque no se elige presidente, el desenlace de estas ‘midterms’ tendrá un impacto significativo en la política exterior del país. Las decisiones tomadas en Washington repercuten tanto en adversarios militares como Irán como en naciones como Ucrania, que aguardan un respaldo más amplio de la potencia norteamericana.

Donald Trump, presidente de Estados Unidos, no puede decidir por cuenta propia contra quién entra en guerra el país ni quién recibe asistencia militar o económica. Aunque el jefe de Gobierno estadounidense dispone de más facultades que los líderes de democracias parlamentarias como Alemania, tampoco gobierna sin límites.

Las dos cámaras del Congreso, la Cámara de Representantes y el Senado, cuya composición se define en la votación de este martes, tienen una influencia considerable. Les corresponde aprobar leyes y el presupuesto estatal, además de fiscalizar al presidente y a los servicios de inteligencia.

El mandatario puede vetar las iniciativas aprobadas por el Congreso, pero ambas cámaras pueden dejar sin efecto ese veto con el respaldo de dos tercios de sus integrantes. El Congreso también tiene a su cargo los procesos de destitución (impeachment). Asimismo, para ocupar puestos en el Gabinete, desempeñarse como embajadores de Estados Unidos o convertirse en jueces federales, los candidatos propuestos por el presidente necesitan la aprobación del Senado.

Los republicanos de Trump controlan actualmente las dos cámaras del Congreso, una situación que le facilita gobernar. Sin embargo, los sondeos más recientes apuntan a que los demócratas lograrían la mayoría, al menos en la Cámara de Representantes, y quizá también en el Senado. Esto podría modificar el curso de asuntos relevantes de política exterior.

Respaldo a Ucrania

Al comenzar la guerra entre Rusia y Ucrania, el demócrata Joe Biden estaba al frente de la Casa Blanca. Estados Unidos, junto con Europa, era un aliado fiable y respaldaba a Ucrania con recursos económicos, conocimientos militares y, especialmente, un envío masivo de armas.

El panorama se transformó durante el segundo mandato de Trump. En 2025, el presidente ucraniano Volodimir Zelenski tuvo una recepción muy hostil en la Casa Blanca. Actualmente, Trump reconoce sin reparos que mantiene una relación más fácil con el presidente ruso, Vladimir Putin, que con Zelenski.

Estados Unidos levantó las sanciones impuestas a Rusia y recortó la asistencia económica y militar destinada a Ucrania. Una mayoría demócrata en ambas cámaras podría plantear como objetivo aumentar el respaldo a Ucrania.

“Los demócratas reprochan a Trump que no esté haciendo lo suficiente por Ucrania”, declaró a DW Brandon Conradis, antiguo periodista de este medio y actual redactor de Bloomberg Government. “Podrían promover que se amplíe la ayuda”.

Si Trump recurriera al veto, el resultado dependería del equilibrio de fuerzas en el Congreso. Aun así, existe la posibilidad de que algunos republicanos se sumen y se alcance la mayoría de dos tercios necesaria para anularlo.

Conflicto con Irán

El 28 de febrero, Trump inició junto con Israel la guerra contra Irán sin consultar previamente al Congreso. La Constitución estadounidense establece que el Congreso debe autorizar una declaración de guerra contra otro país.

Los demócratas se han opuesto en varias votaciones y, junto con algunos republicanos, aprobaron una resolución para detener las operaciones militares, pero el Gobierno de Trump la desoyó.

“No creo que el Congreso disponga de mucho poder en este asunto”, señaló a DW Michael O’Hanlon, director de investigación en política exterior del centro de estudios Brookings Institution. “Sin embargo, quizá podría frenar una escalada importante al negar los fondos necesarios”.

Asistencia para el desarrollo

Tras iniciar su segundo mandato, el presidente Trump recortó de forma drástica la contribución estadounidense a programas de ayuda internacional, incluidos los dirigidos a combatir el ébola, el sida y el hambre. También ordenó el cierre de USAID, la agencia encargada de la cooperación para el desarrollo en el mundo. Aún no se sabe si un Congreso con mayoría demócrata podría volver a poner en marcha esa entidad contra la voluntad presidencial. Sin embargo, sí podría promover un aumento de la ayuda económica e investigar el controvertido cierre de USAID.

“Los demócratas también podrían ejercer sus atribuciones de supervisión […] para investigar a fondo el cierre de USAID”, explicó Conradis. “Se realizarían audiencias y se convocaría ante el Congreso a los funcionarios responsables de la decisión”.

En definitiva, Estados Unidos seguirá teniendo un presidente republicano, por lo que no cabe esperar un cambio radical. “No significa que todo vaya a transformarse si los demócratas toman el control del Congreso”, indicó Conradis. “Pero algunas cosas sí cambiarían, porque el balance de fuerzas sería muy diferente al actual”.