La crisis política y económica en Paraguay acabó con la salida del presidente Santiago Peña, quien este jueves anunció su renuncia. La decisión se produjo en medio de la polémica por la intervención de Ueno Bank, una de las principales instituciones financieras del país, ligada a su círculo cercano, que impidió a millones de clientes acceder a sus ahorros.
El escándalo generó manifestaciones ciudadanas, debilitó el apoyo de su propio Partido “Colorado” y dio inicio a un proceso de juicio político en su contra. En un video, Peña comunicó que dejar el cargo tiene como objetivo dar estabilidad al país.
La partida de Peña también repercute en Chile. El mandatario tenía una cercana relación con sectores de la derecha regional y había establecido un vínculo con el presidente José Antonio Kast, quien lo visitó a comienzos de julio pasado en el marco de una gira oficial.
“Paraguay es un ejemplo para toda la región. Es un país que ha sabido ordenar sus cuentas, como decimos nosotros, ordenando la casa. Bajando impuestos han crecido. Es como contraintuitivo para el mundo”, afirmó el mandatario en aquella ocasión.
La declaración fue recordada durante esta jornada. Desde la derecha, el senador Iván Moreira (UDI) sostuvo que lo ocurrido no necesariamente tendrá consecuencias para nuestro país. Aunque reconoció que puede generar incertidumbre, planteó que corresponde esperar a las nuevas autoridades y ver cómo evoluciona el caso.
“Obviamente, se genera una incertidumbre que veremos qué es lo que sucede próximamente con la sucesión del nuevo gobernante”, manifestó.
Los vínculos entre Chile y Paraguay
Durante los últimos años, Paraguay se ha posicionado como un lugar atractivo para la inversión extranjera. Entre quienes han destinado capital al país destacan inversionistas chilenos de los sectores inmobiliario, financiero, de salud e infraestructura.
Entre ellos están Laurence Golborne, quien ha impulsado diversos negocios mediante el fondo Tavamay, y Rodrigo Hinzpeter, titular del Consejo Empresarial Chile-Paraguay de Sofofa. Ambos han resaltado el entorno económico y la estabilidad que ofrecía Paraguay para desarrollar negocios.
En diálogo con Radio Bío Bío, Golborne indicó que el alcance de la crisis dependerá de la forma en que se gestione el problema financiero y de si queda circunscrito a un banco o se extiende a otras entidades.
Aunque admitió que el caso afectará el crecimiento sostenido que registraba el país, manifestó su confianza en que no se trata de un problema de la política económica paraguaya y que, por lo tanto, el modelo continúa vigente.
“Pero del punto de vista de las políticas económicas, la apertura internacional, una política de promoción a la inversión extranjera, una política de bajos impuestos para generar mayor actividad económica, etc., creo que eso no está en tela de juicio”, señaló.
Consecuencias para los inversionistas chilenos
David Matus, académico del Departamento de Auditoría y Contabilidad de la Facultad de Administración y Economía de la USACH, señaló que el efecto sobre los inversionistas chilenos con capital en Paraguay está relacionado con la confianza, un elemento necesario para que el mercado financiero y de valores se mantenga saludable.
“Faltar o no tener controles respecto a compromisos de la industria bancaria, como son la tasa de encaje y otros guarismos que hay dentro de la industria, genera una desconfianza y eso, obviamente, repercute no solo al mercado local, sino que también al vecindario”, explicó.
Así, la renuncia de Peña abre un periodo de incertidumbre política en Paraguay y sus repercusiones podrían extenderse a inversionistas extranjeros, incluidos los chilenos. El alcance dependerá de la respuesta a la crisis y de las acciones que se implementen para restablecer la confianza en el sistema financiero.





