El presidente José Antonio Kast puso fin a su gira por Europa. El viaje, que se desarrolló entre el lunes y el jueves, incluyó reuniones con el Papa León XIV, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, el Rey Felipe VI y otras autoridades.
La jornada final se enfocó en la XXX Cumbre Iberoamericana. Allí, Kast realizó una exposición y encabezó varios encuentros: sostuvo reuniones bilaterales con el primer ministro portugués, Luís Montenegro, y la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández; conversó con el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, y se reunió con Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular de España.
Al evaluar el viaje, el mandatario subrayó el fortalecimiento de las relaciones internacionales de Chile y de sus lazos bilaterales. Señaló que quería enfocarse en el futuro y en las oportunidades de inversión, y que países de América, Europa y Asia —donde, afirmó, el canciller ha realizado una importante labor— buscan invertir en Chile.
También afirmó que las reformas impulsadas junto con el parlamento representan una noticia muy positiva para el mundo y, especialmente, para Chile.
Además de las reuniones bilaterales del presidente, sobresalió el encuentro del canciller Francisco Pérez con su homólogo venezolano, Oliver Blanco. La conversación abordó asuntos migratorios y consulares, así como posibles avances comerciales. El ministro destacó que ambos países están identificando oportunidades para cooperar y trabajar juntos.
El canciller indicó que conversaron sobre el progreso de los vínculos consulares y coincidieron en impulsar las relaciones comerciales y de inversión. Entre las opciones, mencionó una posible visita de empresarios chilenos a Venezuela para evaluar oportunidades de colaboración. Añadió que continúan reconstruyendo los lazos históricos entre ambos países.
Durante la Cumbre Iberoamericana, el presidente boliviano, Rodrigo Paz, evocó la reciente reunión bilateral que mantuvo con José Antonio Kast en La Paz. A pesar de las diferencias históricas relacionadas con el conflicto marítimo, destacó la posibilidad de avanzar con una mirada hacia el futuro.
Aludiendo a la reivindicación marítima de Bolivia, Paz sostuvo que ambos países también pueden encontrar vías de diálogo, cooperación y crecimiento. Aseguró que han planteado claramente que la historia no debe convertirse en un obstáculo, sino servir de base para que Chile, Bolivia y otros países puedan desarrollarse.
El momento de mayor tensión política de la cumbre llegó con la intervención del presidente argentino, Javier Milei, quien lanzó fuertes críticas a la izquierda y comparó el socialismo con el fascismo.
Milei argumentó que la semejanza entre socialistas y fascistas no es fortuita: dijo que ambos rechazan el libre mercado, respaldan la intervención estatal, nacionalizan empresas y regulan la economía, además de controlar los medios y promover propaganda y adoctrinamiento.
De los 22 jefes de Estado que integran la cumbre, solo acudieron 10. En el ámbito internacional, la ausencia de dirigentes de izquierda como la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, y el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, se interpretó como una manera de “dejar solo a Pedro Sánchez a pocos días de las elecciones generales españolas”.





