El primer ministro iraquí, Alí al Zaidi, habló por teléfono con el presidente estadounidense, Donald Trump, sobre la situación de seguridad en Oriente Próximo. En la conversación, el dirigente iraquí afirmó que Irak no permitirá que su territorio se use como base para lanzar ataques contra países vecinos.
Los dos líderes repasaron la evolución de los acontecimientos regionales y las perspectivas para la próxima etapa. También coincidieron en la importancia de reforzar la coordinación y las consultas bilaterales ante los retos actuales, de acuerdo con un comunicado de la oficina del primer ministro iraquí.
Al Zaidi destacó la necesidad de contribuir a la estabilidad regional dando prioridad a la diplomacia para rebajar las tensiones y prevenir que el conflicto se extienda. El jefe del Gobierno reiteró además el llamamiento de Bagdad a respetar la soberanía de los Estados y a buscar soluciones pacíficas mediante un diálogo «constructivo» que proteja la seguridad de los pueblos de la región.
Al término de la conversación, ambos dirigentes recalcaron la importancia de mantener el contacto y coordinar sus posiciones sobre cuestiones de interés común para estrechar los vínculos entre Washington y Bagdad.
La llamada entre Al Zaidi y Trump se produjo mientras siguen sin registrarse avances en las negociaciones entre Irán y Estados Unidos para poner fin a la guerra, y después de que Trump amenazara con reanudar la ofensiva contra el país asiático.
Desde el inicio de la guerra en Oriente Próximo, desencadenada por la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, las autoridades iraquíes han reiterado en numerosas ocasiones que su territorio debía mantenerse al margen del conflicto.
Irán ha llevado a cabo ataques con drones y misiles contra intereses estadounidenses y posiciones de grupos kurdos en Irak. A su vez, milicias iraquíes proiraníes han atacado objetivos parecidos y han enviado drones a otros países de la región como respuesta a la ofensiva. Teherán y esos grupos también han denunciado que se utiliza el espacio aéreo iraquí para atacar su territorio.





