El proyecto de ley, cuya idea de legislar ha sido aprobada y que busca reducir las horas de trabajo semanales de 45 a 40 horas, han generado una gran variedad de reacciones.
Mientras la diputada Camila Vallejo defiende la moción, el ministro del Trabajo, Nicolás Monckeberg, cuestiona la rigidez de la propuesta. Todo esto, en el marco de la baja productividad en Chile, pese a su alto promedio de horas laborales a nivel mundial.



