En medio de los incidentes ocurridos en Cañete, durante una manifestación pacífica autoconvocada la tarde de este viernes, una bomba lacrimógena de Carabineros cayó en el interior de un centro de diálisis, lo cual obligó a que los pacientes fueran desconectados, suspendiendo su tratamiento.
De acuerdo a BioBioChile, el tono pacífico de la manifestación cambió cuando un grupo de personas se ubicó detrás de la multitud y comenzó a lanzar piedras a ventanales de las oficinas de Conaf, Indap, SAG y posteriormente a Essbio.
Luego de finalizada la marcha en el sector de la Plaza Caupolicán, Fuerzas Especiales procedió a dispersar a los manifestantes, produciéndose los incidentes. Los uniformados emplearon gas lacrimógeno y un carro lanzaaguas.
Una de las bombas lacrimógenas cayó al interior de un centro de diálisis que se ubica en los alrededores del sector, por lo que el personal médico se vio obligado a desconectar a los pacientes de las máquinas usadas para tratamiento.
También resultó afectada la casa del alcalde de Cañete y la oficina parlamentaria del diputado UDI, Iván Norambuena, consignó el medio citado. Estas resultaron con sus ventanales destruidos por impactos de piedras.
La parroquia Nuestra Señora del Carmen, emplazada al costado de la comisaría de Carabineros de Cañete, también fue apedreada.
Según informó BioBioChile, todavía no hay reportes de lesionados ni detenidos por los hechos.







