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¿Por qué siempre se inundan los mismos lugares?: experta llama a mejorar planificaciones urbanas

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con informacion de:Canal9

Los recientes sistemas frontales volvieron a exponer los problemas que enfrentan distintas ciudades de Chile ante lluvias intensas. Barrios construidos sobre antiguos humedales, exceso de superficies de cemento y una planificación que no siempre considera las rutas naturales del agua aparecen entre las principales causas de las inundaciones recurrentes.

En conversación con Nuestra Casa, la académica del Centro de Estudios Territoriales de la Universidad de los Andes explicó que las soluciones no deben limitarse a evacuar el agua mediante colectores, sino que también requieren recuperar la capacidad del territorio para absorberla.

Evitar construcciones en humedales y zonas inundables

La especialista señaló que uno de los primeros desafíos es reconocer que muchas ciudades se han expandido sobre humedales, bordes de ríos y terrenos que naturalmente reciben agua durante periodos de altas precipitaciones.

Por ello, planteó que los instrumentos de planificación territorial deben impedir nuevas construcciones en zonas de riesgo y considerar la información científica disponible sobre crecidas, desbordes y posibles remociones en masa.

En sectores donde ya existen viviendas, sostuvo que aún es posible implementar medidas de protección, restaurar bordes y desarrollar intervenciones aguas arriba para disminuir el volumen que alcanza las zonas habitadas.

Más parques, jardines y corredores verdes

Otra de las propuestas es aumentar la permeabilidad de las ciudades. La expansión del cemento y el pavimento dificulta que el agua se infiltre en el suelo, elevando el riesgo de acumulaciones y anegamientos.

La infraestructura verde puede incluir grandes parques inundables, corredores vegetales, jardines captadores de lluvia, áreas verdes junto a ríos y obras de conservación de suelos en laderas.

También existen acciones más pequeñas que pueden aplicarse en viviendas y barrios. Mantener jardines sin cubrir completamente el terreno, por ejemplo, permite absorber parte de las precipitaciones y puede actuar como una barrera de protección frente al ingreso de agua.

Parques inundables como solución urbana

La académica mencionó experiencias desarrolladas en Chile, como el Parque Kaukari de Copiapó y otros parques inundables construidos en Santiago. Estos espacios funcionan como zonas recreativas durante periodos normales, pero están diseñados para recibir y contener agua cuando se producen lluvias intensas o crecidas.

Aunque requieren una inversión inicial importante, la especialista sostuvo que su evaluación también debería considerar los recursos que permiten ahorrar al evitar daños en viviendas, infraestructura pública y servicios básicos.

Otras intervenciones, como rebajar soleras para dirigir el agua hacia áreas verdes o construir pequeños jardines de lluvia, tendrían costos menores y podrían aplicarse progresivamente en distintos puntos de una ciudad.

Estado, inmobiliarias y comunidades deben actuar en conjunto

La prevención de futuras inundaciones requiere una responsabilidad compartida. Al Estado le corresponde incorporar las zonas vulnerables en la planificación territorial y establecer normas que orienten el crecimiento urbano.

Las inmobiliarias, en tanto, podrían integrar áreas verdes y superficies permeables en sus proyectos, entendiendo que una vivienda expuesta a menos riesgos también adquiere un mayor valor y ofrece mejores condiciones para sus habitantes.

La comunidad también puede participar informándose antes de adquirir una propiedad, revisando si está ubicada cerca de un humedal, un río o una zona con antecedentes de inundaciones.

La especialista afirmó que todavía es posible intervenir ciudades como las del Gran Concepción, pero advirtió que las soluciones deben combinar obras de ingeniería con estrategias basadas en la naturaleza. El objetivo no es eliminar completamente el riesgo, sino reducirlo y preparar mejor los territorios frente a lluvias que podrían ser cada vez más intensas.