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Nuestra Casa
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El pavimento mojado, la menor visibilidad y la acumulación de agua aumentan los riesgos para quienes se desplazan en motocicleta durante un sistema frontal. Por ello, Sebastián Rosales, embajador de seguridad de Honda Motors e instructor certificado, entregó una serie de recomendaciones para enfrentar estas condiciones de manera preventiva.
En conversación con Nuestra Casa, el especialista recalcó que el motociclista se encuentra más expuesto que otros usuarios de la vía, por lo que debe anticiparse a los peligros, revisar el estado de su vehículo y adaptar su forma de conducción.
Uno de los aspectos más importantes es comprobar el estado y la presión de los neumáticos, ya que son el principal punto de contacto entre la motocicleta y el pavimento.
También recomendó revisar las luces, mantener limpia y lubricada la cadena y utilizar vestimenta impermeable con elementos reflectantes. En el caso del casco, aconsejó contar con una mica en buenas condiciones y, cuando sea posible, con un sistema antiempañante.
El experto advirtió que, frente a temporales intensos, la decisión más segura puede ser dejar la motocicleta en casa y optar por otro medio de transporte.
Rosales explicó que una referencia útil es la regla de los tres segundos, que consiste en mantener una distancia suficiente respecto del vehículo que circula adelante para reaccionar ante una frenada o un obstáculo.
Con lluvia, esta separación debe ser aún mayor y la velocidad debe disminuir, debido a que el tiempo y la distancia de frenado aumentan sobre una superficie resbaladiza.
También recomendó evitar aceleraciones, frenadas y cambios de dirección bruscos, ya que pueden provocar la pérdida de adherencia.
El especialista señaló que la velocidad debe reducirse antes de ingresar a una curva y no cuando la motocicleta ya se encuentra inclinada.
La postura, la mirada y el control de los frenos deben prepararse con anticipación, orientando la vista hacia la salida de la curva. Frenar de forma brusca mientras se gira o entrar a una velocidad excesiva puede provocar un derrape o una caída.
Las líneas pintadas sobre el pavimento, las tapas de alcantarillado, las hojas acumuladas y los baches pueden volverse especialmente resbaladizos durante la lluvia.
Ante una acumulación de agua cuya profundidad no pueda estimarse, Rosales recomendó evitar el paso. Cuando no exista otra alternativa, aconsejó observar la trayectoria de un vehículo que circule adelante y avanzar por la huella de sus ruedas, manteniendo siempre una distancia prudente.
El instructor también alertó sobre la falsa sensación de seguridad que pueden generar las rutas conocidas, ya que las condiciones del tránsito, el clima y el pavimento pueden cambiar de un día para otro.
Finalmente, llamó a fortalecer la convivencia vial entre motociclistas, automovilistas, ciclistas, peatones y conductores del transporte público.
Señalizar con anticipación, respetar las distancias, evitar maniobras violentas y mantenerse visible son conductas fundamentales para reducir los siniestros, especialmente durante jornadas de lluvia.