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Gran Logia Femenina de Chile aclara mitos: llaman a recuperar el diálogo y la tolerancia

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con informacion de:Canal9

La Gran Logia Femenina de Chile cuenta actualmente con 43 logias distribuidas en el país y cerca de 1.500 integrantes. En la Región del Biobío mantiene dos agrupaciones en Concepción y una en Los Ángeles, mientras que en Chillán también existe presencia de la institución.

En conversación con Nuestra Casa, la gran maestra Andrea Villalobos y la ex gran maestra Soledad Torres explicaron el funcionamiento de la masonería femenina, abordaron los mitos asociados a la institución y destacaron la necesidad de recuperar espacios de reflexión en una sociedad marcada por la polarización.

Una institución autónoma y diversa

La Gran Logia Femenina funciona de manera independiente de la masonería masculina, con autoridades, administración y espacios de trabajo propios. No obstante, ambas organizaciones mantienen relaciones institucionales y pueden desarrollar algunas actividades en conjunto.

Villalobos explicó que las logias reúnen a mujeres de distintas edades, profesiones, creencias religiosas y posiciones políticas. En estos encuentros se estudian temas filosóficos y asuntos de actualidad, dando a cada integrante la posibilidad de presentar y debatir sus ideas.

“El respeto es lo que prima”, señaló la gran maestra, quien destacó que el objetivo no es alcanzar una opinión única, sino favorecer el crecimiento personal mediante la reflexión y la escucha de perspectivas diferentes.

Descartan que sea un club de poder o contactos

Las representantes rechazaron la imagen de la masonería femenina como una organización destinada a generar redes laborales, privilegios o influencia política. Afirmaron que está compuesta por mujeres comunes y que su principal propósito es contribuir al autoconocimiento, el perfeccionamiento personal y la construcción de una sociedad más tolerante.

También explicaron que la institución se financia mediante las cuotas de sus integrantes, recursos necesarios para mantener sus espacios de funcionamiento. En Concepción y Los Ángeles, las integrantes han desarrollado esfuerzos propios para contar con sedes donde realizar sus actividades.

Según Villalobos, las brechas económicas entre hombres y mujeres también se reflejan en el desarrollo de ambas ramas de la masonería, debido a que la organización femenina es más reciente y dispone de menores recursos.

¿Cómo se ingresa a la masonería femenina?

Existen dos vías principales de ingreso. Una corresponde a la invitación de una integrante que conoce previamente a la postulante, mientras que la otra se realiza mediante una solicitud disponible en el sitio web de la Gran Logia Femenina de Chile.

Posteriormente, las interesadas deben completar antecedentes personales y participar en entrevistas que permitan evaluar si sus expectativas coinciden con los principios y el trabajo de la institución.

Torres enfatizó que el proceso busca incorporar a mujeres interesadas genuinamente en la reflexión y el desarrollo personal, y no a quienes pretendan obtener empleos, contactos o posiciones de poder.

Tolerancia, filantropía y vinculación con la sociedad

Además del trabajo interno, la Gran Logia Femenina desarrolla acciones solidarias frente a emergencias y mantiene iniciativas de apoyo educativo para niñas y jóvenes en situación de vulnerabilidad.

Sus representantes señalaron que la filantropía es uno de los principios históricos de la masonería y que las actividades se realizan de acuerdo con las capacidades económicas y humanas de sus integrantes.

La institución también busca fortalecer su vinculación con universidades y otras organizaciones, con el objetivo de darse a conocer y proyectar hacia la comunidad valores como el diálogo, la empatía, la tolerancia y el respeto.

Opiniones diversas frente a temas de actualidad

Consultadas por debates como el aborto y el proyecto que propone obligar a escuchar los latidos fetales antes de una interrupción del embarazo bajo las tres causales, explicaron que la Gran Logia no establece una posición institucional única.

Villalobos sostuvo que se trata de una organización pluralista, adogmática y de libre pensamiento, por lo que cada integrante puede construir su propia opinión. A título personal, ambas entrevistadas cuestionaron la iniciativa y señalaron que podría revictimizar a mujeres que atraviesan situaciones extremas.

Las representantes cerraron la conversación con un llamado a informarse, escuchar opiniones diferentes y evitar que las redes sociales o los algoritmos determinen las convicciones personales.