La Agencia Europea de Seguridad Aérea (AESA) extendió hasta el 31 de agosto su recomendación para que las aerolíneas eviten el espacio aéreo de Irán, Irak y Líbano, en el marco del aumento de tensiones en la región tras el fin del alto al fuego anunciado por Estados Unidos.
Mediante tres Boletines de Información para Zonas de Conflicto, el organismo pidió a los operadores europeos no sobrevolar estos países por el riesgo que representan las hostilidades actuales. Aunque no aludió de forma directa a las declaraciones del presidente estadounidense, la advertencia se apoya en la volatilidad del escenario militar.
Respecto de Irán, la AESA señaló que los ataques reiterados contra buques mercantes y los intentos de controlar el estrecho de Ormuz incrementan los peligros tanto en el entorno aéreo como por posibles represalias que podrían afectar directamente su espacio aéreo. Si bien las autoridades iraníes han aplicado cierres y restricciones temporales en ciertos momentos para mitigar riesgos, una reactivación súbita de la violencia podría impedir que esas medidas se adopten con la rapidez y eficacia necesarias.
El organismo subrayó que los eventos militares impredecibles y la presencia de múltiples sistemas de armamento y defensa antiaérea elevan significativamente el riesgo para la aviación civil a todas las altitudes. AESA, junto con la Comisión Europea y los Estados miembros, continuará monitoreando la situación para ajustar su evaluación de riesgo a los operadores de la UE conforme evolucionen las amenazas.
Sobre Líbano, la agencia advirtió que el país no ha demostrado capacidad para gestionar de forma eficiente y proactiva la coordinación y separación del uso del espacio aéreo frente a los riesgos existentes. En cuanto a Irak, indicó que el conflicto vinculado a Irán genera peligros no solo para el espacio aéreo iraní, sino también para el de Estados vecinos que albergan bases estadounidenses o se ven afectados por las hostilidades, incluidas eventuales interceptaciones.
En paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró en Ankara, durante la cumbre de la OTAN, que el acuerdo marco de alto al fuego con Irán “se ha acabado” y descartó retomar negociaciones. Sus dichos se produjeron tras nuevos choques entre Washington y Teherán: fuerzas estadounidenses atacaron objetivos en Irán en respuesta a agresiones contra tres embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz, mientras que Irán replicó con bombardeos a bases estadounidenses en distintos países del Golfo Pérsico.




