El senador Diego Ibáñez (FA) protagonizó un tenso intercambio con el senador Arturo Squella (REP), luego de que el parlamentario republicano cuestionara la salida de algunos legisladores de la sala durante la discusión de la megarreforma en la Comisión de Medio Ambiente, tras una modificación presentada por el Ejecutivo. Ante esas críticas, Ibáñez reaccionó con dureza y lo trató de “cara dura” y “cara de palo”.
El episodio ocurrió la noche del martes, cuando senadores de oposición se retiraron de la sesión, acusando que el Gobierno intentó incorporar una indicación fuera del plazo reglamentario, junto con anunciar una reserva de constitucionalidad.
Al referirse al tema, Squella señaló que este tipo de episodios “no es nuevo” y llamó a “controlar el temperamento”. Recalcó que los parlamentarios representan a miles de ciudadanos a lo largo del país y que abandonar la discusión legislativa por desacuerdos puntuales implica dejar de cumplir con el trabajo encomendado, algo que, a su juicio, “no es adecuado”. Insistió en que este tipo de conductas deben superarse.
La réplica de Ibáñez fue tajante: pidió a Squella “no ser cara dura” y aseguró que la oposición ha mantenido disposición al diálogo y presentado propuestas para la megarreforma. Criticó que, tras 10 horas de debate, se aprobara cerca de la medianoche un documento de cinco páginas ingresado minutos antes de la votación. Afirmó que ello vulnera el reglamento, recordando que el plazo para presentar indicaciones vencía a las 20:00 horas y que la última propuesta ingresó a las 23:35.
Ibáñez cerró señalando que lo ocurrido constituye una “falta de respeto” hacia los senadores, la institucionalidad y el propio reglamento.




