El desembarco de Josimar José Évora Dias, conocido como Vozinha, desató una auténtica fiebre en Colo Colo.
La mejor muestra fue su presentación oficial en el estadio Monumental, con más de 40 mil hinchas en las graderías.
El impacto fue global: con 40 años, el arquero recorrió el césped de Pedrero y lanzó balones a las tribunas, provocando euforia entre los colocolinos.
Aun así, hay un detalle que intriga a los fanáticos más fieles del Cacique: ¿por qué aún no se le ha visto con la clásica camiseta amarilla de los porteros?
Entre teorías y negociaciones
En su primera comparecencia ante los medios, Vozinha vistió la indumentaria negra y la blanca —las de los jugadores de campo— con el dorsal 29 y su apodo.
Durante el evento en el Monumental se repitió la escena. Incluso, Sebastián ‘Ardilla’ Álvarez, atleta Red Bull especialista en parapente acrobático, descendió desde el aire con la segunda equipación del club.
🤩🧤🏁 MARAVILLOSO
Sebastián Ardilla Álvarez, junto a Red Bull, dijo presente en la presentación de Vozinha en #ColoColo y desde el cielo trajo la camiseta 29 para el nuevo guardameta del Cacique.#VozinhaDay pic.twitter.com/JsLR5ETyxB
— TNT Sports Chile (@TNTSportsCL) August 6, 2026
No parece casual que el caboverdiano aún no haya posado con el uniforme amarillo.
Algunos apuntaban a una decisión comercial: posible falta de stock de la prenda del arquero —que suele venderse menos— y una mayor disponibilidad de camisetas blancas para satisfacer la alta demanda.
No obstante, según pudo corroborar BioBioChile, detrás de esta decisión hay conversaciones abiertas: Vozinha negocia directamente con Adidas.
La firma deportiva pretende incorporarlo como uno de sus embajadores y aguarda con buenas sensaciones para definir los detalles de su equipamiento. “Por ahora hay acercamientos”, señala una fuente al tanto de las tratativas.
Mientras tanto, en la tienda oficial de Colo Colo continúa a la venta la camiseta blanca con el apellido del arquero y otros artículos vinculados a su figura. En paralelo, la histórica amarilla que inmortalizó a Daniel Morón en la Copa Libertadores de 1991 —convertida en un clásico del club al año siguiente— permanece a la espera. BioBioChile consultó al club por este asunto, pero al cierre de esta nota no hubo respuesta.




