Nigel Farage, líder del partido nacionalista Reform UK en el Reino Unido, afirmó este miércoles que contempla un plan para trasladar a El Salvador a reclusos extranjeros que cumplen condena en su país si llega al poder en las próximas elecciones.
Para avanzar en esa idea, la colectividad enviará a dos representantes —la exfuncionaria penitenciaria Vanessa Frake y el presidente del partido, Lee Anderson— con el objetivo de sostener conversaciones con autoridades salvadoreñas sobre eventuales deportaciones.
Hasta ahora, el Gobierno de El Salvador no ha confirmado que vaya a abrir un canal de diálogo con un partido que no forma parte del Ejecutivo británico y que, incluso en el mejor de los escenarios, tendría que esperar a las elecciones de 2029 para gobernar, salvo que se convoquen comicios anticipados.
“Internar a un reo extranjero en El Salvador tendrá un costo de la mitad de internarlo en este país, y esto nos dará más espacio en nuestras prisiones”, sostuvo Farage, cuyo partido ha señalado en reiteradas ocasiones su intención de deportar a hasta 10.000 reos condenados por delitos graves.
Respecto a las cuestionadas condiciones en las cárceles salvadoreñas —objeto de críticas de organizaciones de derechos humanos—, Farage afirmó: “Nos cercioraremos de que esas condiciones sean sensibles razonables y apropiadas”.
“No todas las prisiones (salvadoreñas) son las jaulas que ustedes han visto en televisión”, añadió.
Reform UK leader Nigel Farage proposes a policy to deport foreign national offenders to their country of origin to free up prison space.
Farage says if the prisoners' home countries refuse to take them back, they will deport them to prisons in countries like El Salvador.… pic.twitter.com/UTUFi8410e
— Sky News (@SkyNews) August 10, 2026
Con su comparecencia de este lunes, Farage enlazó dos temas clave en la agenda política británica: inmigración y hacinamiento penitenciario, luego de que el Ejecutivo laborista de Andy Burnham quedara en el centro de la polémica por su plan de excarcelaciones anticipadas.
Ese esquema permitiría la liberación de miles de internos tras cumplir apenas un tercio de sus condenas, con el propósito de aliviar la presión sobre las prisiones.
Farage admitió que el Gobierno laborista “ha heredado una situación (sobre las cárceles) muy muy difícil” de las administraciones conservadoras, pero cuestionó que “no parecen tener la imaginación para saber resolverla”.
Con estas declaraciones, el líder de Reform UK atacó tanto al Gobierno laborista como a los conservadores, consciente de que su partido compite por el electorado de derecha, un objetivo que, según las encuestas, podría estar a su alcance.
Este jueves 13, Farage confía en recuperar el escaño de Clacton, en el sureste de Inglaterra, que mantuvo hasta julio pasado, cuando renunció para volver a presentarse y medir si conserva el respaldo de su base local.




