El Senado aprobó este miércoles los tres vetos supresivos impulsados por el Gobierno de José Antonio Kast a la megarreforma, dejando la iniciativa lista y despachada del Congreso.
Las objeciones del Ejecutivo buscaban retirar tres incorporaciones hechas durante la tramitación: la prohibición del anatocismo (intereses sobre intereses), el llamado “derecho al olvido financiero” y las reglas que aseguraban el pago a 30 días para las pequeñas y medianas empresas.
El veto relativo al anatocismo se aprobó con 24 votos a favor, 18 en contra y una abstención.
La supresión del “derecho al olvido financiero” obtuvo 23 respaldos, 15 rechazos y dos abstenciones. En tanto, el retiro de las normas sobre pago a 30 días para las pymes fue visado en segunda votación por 20 votos a favor, 17 en contra y cuatro abstenciones.
Con la resolución de la Cámara Alta, los tres artículos quedan fuera de la megarreforma. Antes, el lunes, la Cámara de Diputados ya había dado luz verde a los vetos del Ejecutivo.
Durante la discusión, el oficialismo defendió la postura gubernamental. El presidente de la Comisión de Hacienda, Javier Macaya (UDI), sostuvo que el objetivo es legislar con rigor, evaluando no solo las intenciones de una norma, sino también sus efectos.
“Estas tres normas tienen algo en común: suenan bien, pero pueden terminar perjudicando precisamente a quienes se pretende proteger”, afirmó el senador.
Desde la oposición cuestionaron la decisión. La presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, tildó de “antidemocrático” el mecanismo del veto supresivo y adelantó su rechazo a las tres observaciones.
“Me parece antidemocrático, una institución que finalmente viene a corregir lo que el Senado democráticamente ha determinado”, señaló.
Con la aprobación de los tres vetos en ambas cámaras, la megarreforma cierra su tramitación parlamentaria sin las disposiciones sobre anatocismo, olvido financiero y pago a 30 días para pymes.
Gobierno valora resultado
Tras la votación, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, agradeció a parlamentarios de distintos sectores por el debate y calificó el desenlace como una muestra de madurez del Congreso.
“Creo que esta discusión fue muy buena y la valoro mucho. Creo que hubo una reflexión bien profunda porque hubo muchos votos que fueron mucho más allá del oficialismo que se abstuvieron o apoyaron”, dijo.
Sobre el pago a 30 días para pymes, una de las normas suprimidas, Quiroz subrayó que el tema requiere una revisión de fondo, ya que la legislación vigente no está operando plenamente.
En esa línea, planteó que el debate podría retomarse más adelante y destacó que existieron dudas entre legisladores respecto de resolver el problema con una única disposición legal.
“Me voy muy conforme. Creo que es un resultado muy maduro del Congreso”, concluyó.




