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Inteligencia chilena alerta sobre posible "evento crítico" con Argentina por salida hacia Malvinas

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Escrito por:Nicolás Parra Tapia

Un «evento crítico» inminente. Así describen los informes de inteligencia chilena lo que podría suceder a fines de este año con la partida de un buque comercial desde Magallanes rumbo a las Islas Malvinas (Falkland).

Según datos recopilados por la Unidad de Investigación de Bío Bío, se trata de una ruta sin precedentes cuya apertura podría intensificar las tensiones ya existentes entre Chile y Argentina. Fuentes de inteligencia que revisaron los reportes indican que se teme un posible incidente al zarpar el primer buque: el Danstar, una embarcación de 72 metros de eslora, con pabellón chileno y perteneciente a la empresa nacional Easter Island Naviera.

Las mismas fuentes, que hablaron bajo condición de anonimato por tratarse de asuntos reservados, relatan que en una primera instancia se consideró la ruta entre Punta Arenas y Puerto Stanley, la capital insular, a través del Mar de Drake para evitar un posible enfrentamiento internacional. Esa alternativa fue finalmente descartada porque podría interpretarse como una renuncia a la soberanía chilena, por lo que el recorrido se hará por el Estrecho de Magallanes.

Las fuentes de inteligencia agregan que la fecha del zarpe se mantiene en reserva. Explican que la decisión busca evitar que Argentina adopte una medida que genere una «tensión innecesaria» con Chile. Por ese mismo motivo se desechó la idea de que la nave fuera escoltada por unidades militares nacionales; además, subrayan, se trata de una embarcación comercial de carácter privado.

El mercado abastecedor

La travesía del buque chileno se inserta en el contexto de la reactivación de la ofensiva de Punta Arenas por recuperar una relación comercial histórica con las Malvinas. Según las autoridades magallánicas, la intención es convertirse en el «supermercado» de las islas, después de que Chile perdiera terreno frente a Uruguay. En septiembre pasado, por ejemplo, se reunieron en Cabo de Hornos 60 empresas magallánicas y 132 entidades isleñas.

Impulsar la ruta chilena también aporta una ventaja logística: la distancia marítima para abastecer a las Islas Malvinas desde Punta Arenas es, aproximadamente, 1.100 kilómetros menor que desde Montevideo.

Por eso el Danstar adquiere un valor simbólico: zarpará cargado con alimentos y todo tipo de provisiones. Su capacidad total alcanza las 1.389 toneladas.

Decretos que generan discordia

Para la inteligencia chilena, el escenario más complicado sería la eventual intercepción o captura de la nave por fuerzas argentinas, ya sea por la Prefectura Naval o, en el peor de los casos, por la Armada.

Los supuestos más plausibles señalan que, de producirse un altercado, este tendría lugar una vez que el buque abandone el Estrecho de Magallanes y entre en las 12 millas del mar territorial argentino.

Aunque los tratados internacionales vigentes garantizan el libre tránsito y el «paso inocente» de embarcaciones independientemente de su bandera, normas internas argentinas han ido en sentido contrario. El primero de ellos fue promulgado en febrero de 2010 por Cristina Fernández y exige una autorización previa a cualquier buque que transite entre el territorio continental argentino hacia las Malvinas.

El segundo edicto fue firmado en julio de 2021 por Alberto Fernández y califica al Estrecho de Magallanes como un «espacio compartido». También plantea un posible «control conjunto» con Chile, lo que motivó reclamos formales de la diplomacia chilena por contravenir el Tratado de Límites de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984, que establecen la soberanía chilena sobre el estrecho. En 2025, Javier Milei se comprometió a corregir esa situación y hubo expectativas de que lo hiciera en su última visita a Chile, pero hasta ahora eso no se ha concretado.

La «prueba de fuego»

Como señala Luis Valentín Ferrada Walker, académico de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile e investigador principal en el Instituto Milenio BASE, «Argentina tiene dos limitaciones muy importantes para el ejercicio de su autoridad».

«La primera limitación es de carácter general y está prevista por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar: obliga a permitir el derecho de paso inocente a buques de cualquier bandera, tanto en el mar territorial como, con mayor razón, en otros espacios marinos. La segunda tiene un origen más específico y proviene del Tratado de Paz y Amistad de 1984. Según ese tratado, Argentina está obligada a garantizar, en todo tiempo y circunstancia, el derecho de los buques de todas las banderas a navegar de manera expedita y sin obstáculos a través de sus aguas jurisdiccionales hacia y desde el Estrecho de Magallanes», explica.

En este sentido, más allá de los derechos argentinos sobre sus aguas atlánticas, «no pueden, de modo alguno y de forma jurídicamente válida, impedir la navegación de un buque chileno, y en realidad de cualquier bandera, incluida la británica de las Islas Falkland/Malvinas, que vaya desde Punta Arenas por el Estrecho de Magallanes hacia tales islas o que vuelva de ellas», añade.

Para Juan Pablo Berlinger, analista geopolítico, la eventual detención del Danstar por unidades argentinas constituiría una violación de esos acuerdos. De ese modo, la navegación del buque «podría transformarse en un caso de interés para el derecho internacional y las relaciones bilaterales entre Chile y Argentina».

Ante la pregunta de si esto puede entenderse como una prueba de fuego, el experto contestó: «En simple, sí. Argentina estaría declarando ‘insanablemente nulo’ el Tratado de Paz y Amistad de 1984». Es el mismo planteamiento con el que el gobierno argentino, el 25 de enero de 1978, rechazó el Laudo Arbitral de 1977 sobre la soberanía en el canal Beagle.

Un tema que «ocupa»

Las fuentes de inteligencia consultadas por Bío Bío Investiga afirman que la información ya fue remitida a la administración del presidente José Antonio Kast. El procedimiento establecido consiste en enviar los reportes por canales institucionales al Ministerio de Defensa, que a su vez deriva la información a otras reparticiones competentes, especialmente a la Cancillería y a la Presidencia.

Aunque este medio no pudo confirmar la fecha exacta de esas comunicaciones, uno de los entrevistados indica que se hicieron llegar después de que se formalizara la nueva ofensiva argentina por las Malvinas, es decir, en septiembre pasado.

Desde Defensa y la Cancillería declinaron hacer una declaración para este artículo, aduciendo que se trata de materias secretas. No obstante, fuentes del Ejecutivo, que hablaron fuera de micrófono, señalan que La Moneda sigue con atención el zarpe del Danstar, ya que cualquier suceso —crítico o no— demandaría una reacción de la diplomacia chilena.

«Es un asunto que nos ocupa», afirman.

Bío Bío Investiga intentó contactar a la Easter Island Naviera, sin obtener respuesta hasta el cierre de esta edición.