El diputado republicano Daniel Bustos presentó un proyecto de ley destinado a evitar desperdiciar el agua de lluvia y aprovecharla como un recurso. La iniciativa ha obtenido un apoyo transversal, que va desde miembros de su propio partido hasta representantes del Partido Comunista.
El además presidente de la Comisión de Recursos Hídricos, plantea modificar la normativa vigente para que las ciudades retengan e infiltren las aguas pluviales en lugar de evacuarlas lo más rápido posible.
La iniciativa surge ante las reiteradas imágenes de calles transformadas en ríos, de inundaciones y de canales desbordados en los últimos inviernos y ahora también en primavera. En ese escenario, Bustos alerta que, una vez que cesan las precipitaciones, gran parte de ese caudal termina perdiéndose en el mar, a pesar de la sequía que afecta al país.
En un año caracterizado por intensos sistemas frontales, el legislador presentó esta propuesta con el propósito de replantear el tratamiento de las aguas lluvias y considerarlas como un recurso.
“Cuando el suelo es como una carretera, de cemento o asfalto, el agua no tiene dónde entrar. Corre por encima y aumenta cada vez su velocidad y su fuerza. Por el contrario, un terreno con tierra y vegetación actúa como una esponja: absorbe el agua, la retiene y la libera gradualmente hacia las napas. Por eso el suelo es la llave”, explicó el diputado.
Conviene señalar que el proyecto cuenta con el respaldo de los diputados Ignacio Urcullú, Cristián Menchaca y Leandro Kunstmann (REP); Guillermo Valdés y Eileen Urqueta (PDG); Emilia Nuyado (PS); Sofía González (PC); y Héctor Barría y Javier Muñoz (DC).
Medidas que incorpora la iniciativa
Entre las acciones que propone el proyecto sobresalen los parques inundables, áreas verdes situadas en los sectores bajos de las ciudades que reciben el agua cuando llueve y alivian la presión sobre los barrios.
Como ejemplo, Bustos mencionó el Parque Intercomunal Inundable Víctor Jara, una obra del Ministerio de Obras Públicas (MOP) localizada junto al Zanjón de la Aguada, que se llena de forma controlada cuando el cauce supera su capacidad.
“El resto del año contamos con un parque que le da vida a la ciudad, la oxigena y es un lugar donde las familias pueden pasear. Es una infraestructura que cumple una doble función”, remarcó el parlamentario.
El legislador además cuestionó que la normativa actual adopte un enfoque sanitario que considera las aguas lluvias principalmente como un residuo o una amenaza, sin atender la calidad del agua que llega a los cauces, la cual en ocasiones está contaminada por conexiones irregulares al alcantarillado.
Ante ello, propone la elaboración de planes maestros que den prioridad a las técnicas de drenaje de bajo impacto, a la red de drenaje natural y a la infraestructura verde y azul —una combinación de vegetación y cuerpos de agua—, incorporándolos en los instrumentos de planificación territorial.
Finalmente, plantea que el caudal máximo que evacue un terreno no debe superar el que existía antes de su urbanización, privilegiando la infiltración y la retención dentro del propio predio.




