Una iniciativa que no llegó a buen puerto. En 2022 ya se intentó dotar de radares meteorológicos a la región Metropolitana, pero no se consiguió el financiamiento. El tema volvió a cobrar relevancia por los episodios climáticos que enfrenta la capital en el octubre más lluvioso de su historia, al menos según los registros disponibles.
«Se necesitan recursos que permitan incorporar tecnologías acordes a la realidad actual impuesta por el cambio climático, con eventos meteorológicos más frecuentes y severos».
Con ese planteamiento, la Dirección Meteorológica de Chile (DMC) presentó —en septiembre de 2022— un proyecto al Gobierno Regional Metropolitano de Santiago para fortalecer su Sistema de Alerta Temprana (SAT), sosteniendo que era indispensable para elaborar «pronósticos precisos» y anticiparse a episodios como aluviones, inundaciones y tormentas eléctricas, sobre todo en la zona precordillerana.
Buscaban adquirir radares
La iniciativa apuntaba a obtener más de $6.300 millones del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) para aumentar la red de estaciones meteorológicas y además comprar detectores de tormenta y dos radares.
Los equipos radar habrían permitido distinguir los tipos de precipitación que se aproximan (lluvia, nieve, granizo o graupel) y su intensidad, ubicar la isoterma 0ºC (el nivel donde comienza a nevar), medir la velocidad de las nubes y detectar la posible formación de tornados y su trayectoria.
A pesar de los argumentos presentados por la entidad dependiente de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), el GORE de Santiago —liderado por el entonces gobernador Claudio Orrego— no priorizó la propuesta.
Aluvión y tormenta
La iniciativa rechazada volvió a la agenda esta semana después del aluvión en la Quebrada Honda que cubrió con agua y barro parte del sector San Carlos de Apoquindo en Las Condes. El 8 de octubre, una intensa lluvia en breve lapso generó una remoción en masa.
Además, el martes 13 se registró otro episodio: una tormenta en Santiago que trajo granizo, relámpagos e incluso un tornado.
Ante estos hechos, el delegado presidencial de la región Metropolitana, Germán Codina, informó que se dispondría de el 2% de emergencia previsto en el presupuesto regional para la compra de dos radares meteorológicos. Esos recursos están bajo la administración del Gobierno de Santiago.
Por ello, Orrego afirmó a La Tercera que «el Gobierno no puede disponer del 2% de los gobiernos regionales. Puede solicitarlo, que es lo que entiendo que está tratando de hacer el delegado presidencial. Y segundo, el gobierno regional, que ejecuta muy bien su presupuesto, ya tiene comprometido todo el presupuesto de este año, así que ninguna posibilidad de destinar fondos a este tema».
Sin embargo, indicó que igualmente se había «decidido ponerse en contacto con la DMC para verificar si esos radares están disponibles, si pueden comprarse y proceder con la adquisición. Porque Santiago tiene que estar mejor preparado«.
Proyecto podría aprobarse en 2027
BioBioChile contactó al Gobierno de Santiago para indagar por qué la propuesta de la DMC no recibió financiamiento.
En respuesta, el GORE señaló en un comunicado que «el proyecto no cumplía con lo establecido en la Circular N° 5 del Gobierno de Santiago».
«Esa circular dispone que las iniciativas de inversión relacionadas con áreas específicas, como Defensa, deben enmarcarse en un Convenio de programación con el ministerio correspondiente para ser priorizadas para financiamiento. Además, durante todo este periodo, ninguna autoridad del Ministerio de Defensa, de la DGAC ni de la DMC ha solicitado una reunión para proponer un Convenio de programación sobre esta materia», añadieron desde el organismo encabezado por el gobernador Claudio Orrego.
Tras los hechos recientes, se anunció que se sostendrá una reunión con el Ministerio del Interior para analizar la instalación de los radares en la capital, contemplando el uso del presupuesto de 2027.
«En los próximos días sostendremos una reunión con el Ministerio del Interior para evaluar el proyecto de radares meteorológicos para la región Metropolitana, así como sus eventuales mecanismos de contratación y financiamiento. Estos deberán contemplar un aporte del nivel central, mientras que el Gobierno de Santiago evaluará cuánto puede contribuir, de acuerdo con el presupuesto que finalmente se apruebe para 2027«, indicó el Gobierno Regional.




