El mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, sufragó este domingo en una escuela de São Bernardo do Campo, localidad vecina a São Paulo, durante la segunda vuelta electoral. Allí afirmó que la ciudadanía salió a las calles para “defender sus conquistas”.
Lula votó cerca de las 10:02, hora local, en la escuela estatal João Firmino Correia de Araújo, situada en São Bernardo do Campo. En esa localidad, contigua a São Paulo, se hizo conocido como dirigente sindical en la década de 1970 y dio sus primeros pasos en la política.
Tras emitir su voto, Lula, quien busca un cuarto período presidencial no consecutivo, señaló que la campaña de la segunda vuelta estuvo marcada por las “mayores manifestaciones políticas” registradas en Brasil en los últimos 50 años.
“Lo que presencié en esta segunda vuelta no fue una movilización de un partido político ni de un sindicato. La gente salió a las calles a defender sus conquistas“, declaró a la prensa el candidato del Partido de los Trabajadores (PT) después de votar.
El presidente también advirtió sobre algunos hechos aislados de violencia política ocurridos en las últimas horas, entre ellos, el ataque con un ladrillo a una militante del PT en la ciudad de Montes Claros.
“Esto demuestra lo que está en juego“, recalcó el dirigente progresista. Además, lanzó críticas contra su contrincante, Flávio Bolsonaro, al que calificó de “miliciano” y de “persona descalificada moral y éticamente”, y aludió a una presunta corrupción.
A su juicio, este domingo los votantes definen si la bandera brasileña será respetada o si se inclinan por un sector político que “quiere gobernar con la bandera estadounidense”.
El mandatario brasileño, que el próximo martes cumplirá 81 años, llegó al centro de votación con una guayabera blanca. Lo acompañaron su esposa, Rosângela ‘Janja’ Lula da Silva; el vicepresidente, Geraldo Alckmin; otros cinco ministros y exministros, además de varios aliados.
Flávio Bolsonaro, senador y rival de Lula en la elección, votó antes, unos 25 minutos después de que abrieran las urnas, en un colegio de Río de Janeiro.
Dos encuestas difundidas la noche del sábado indican un empate técnico entre los candidatos, aunque atribuyen una ventaja de dos puntos al hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, con un 51%, frente al 49% de Lula.
En la primera vuelta, realizada el 4 de octubre, Bolsonaro obtuvo la mayor cantidad de votos, con un 47% de los sufragios, mientras Lula alcanzó el 45%.
Los locales de votación reciben electores desde las 08:00, hora local (11:00 GMT), y cierran a las 17:00 (20:00 GMT). A continuación comienza el recuento, que se completará en pocas horas gracias al sistema electrónico de votación implementado en Brasil hace tres décadas.





