Las bolsas asiáticas registraron pérdidas que no se observaban desde la pandemia de COVID, y los principales mercados europeos bajaron más de un 1 % este viernes. El retroceso llegó un día después del desplome de las acciones tecnológicas en EEUU, tras la victoria demócrata en las elecciones de mitad de mandato. Los inversores temen que aumente la regulación y se frene la construcción de centros de datos para inteligencia artificial.
El viernes 6 de noviembre, las bolsas de todo el mundo cayeron arrastradas por la liquidación en Wall Street de acciones de compañías relacionadas con la inteligencia artificial, después del triunfo del Partido Demócrata en las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos.
Los mercados asiáticos vivieron una sesión comparable a las de la época del COVID. Taipéi, Seúl y Tokio, muy expuestas al sector tecnológico y sede de empresas fundamentales para las cadenas de suministro mundiales de IA, terminaron la jornada con descensos del 4,51 %, 6,02 % y 5,96 %, en ese orden.
En respuesta, el Ministerio de Finanzas taiwanés puso en marcha un fondo de estabilización bursátil de 15.000 millones de dólares, tras las ventas de acciones tecnológicas por parte de numerosos inversores. Fue la peor semana de la bolsa de Taiwán desde 2001.
Los fabricantes de chips de memoria, entre los principales beneficiarios del auge de la IA, lideraron las pérdidas: SanDisk se hundió un 22 %, mientras que Micron y AMD retrocedieron un 17 % cada una.
Los mercados europeos también registraron pérdidas. En las primeras operaciones, el CAC 40 de Francia bajó un 1,2 %, el DAX alemán cedió un 1,4 % y el FTSE 100 británico cayó un 2 %.
Por su parte, el índice MSCI de Mercados Emergentes retrocedió un 2,7 % y alcanzó su nivel más bajo en siete meses, encaminándose a su sexta semana consecutiva de descensos, informó Reuters.
Estados Unidos, epicentro del remezón bursátil
Las caídas del jueves en los mercados estadounidenses arrastraron a las bolsas mundiales. Fue la peor jornada de Wall Street desde que el presidente Donald Trump sacudió los mercados globales con los aranceles del "Día de la Liberación" en abril de 2025.
El Nasdaq, el S&P 500 y el Dow Jones retrocedieron un 5,52 %, un 4,36 % y un 3,44 %, respectivamente. Durante la sesión, las empresas del S&P perdieron casi 3 billones de dólares en valor de mercado.
El desplome anuló ampliamente las ganancias de la bolsa estadounidense del día anterior, que habían sido las mayores en tres meses. Las compañías de chips para inteligencia artificial figuran entre las acciones de mayor influencia en Wall Street.
Elon Musk también se vio afectado: su fortuna disminuyó alrededor de 113.000 millones de dólares en los dos últimos días, de acuerdo con el Índice de Multimillonarios de Bloomberg, después de que las acciones de Tesla y SpaceX sufrieran fuertes pérdidas.
"Hoy la bolsa se desplomó porque los demócratas tuvieron un gran martes. ¡Qué triste verlo! ¡Solo ustedes tienen la culpa!", escribió Trump el jueves por la noche en su plataforma Truth Social, una vez cerrados los mercados estadounidenses.
Este viernes, las acciones estadounidenses se estabilizaron y los futuros del Nasdaq avanzaron, impulsados por las ganancias de los fabricantes de semiconductores. El índice de pánico de Wall Street también bajó ligeramente, señal de que se redujo la inquietud entre los inversores estadounidenses.
Los demócratas planean límites a la IA; Trump prefiere "enriquecerse"
El Partido Demócrata recuperó el control del Senado y de la Cámara de Representantes de Estados Unidos en las elecciones de mitad de mandato. El cambio de liderazgo en las dos cámaras del Congreso inquieta a los inversores tecnológicos, que temen nuevas medidas regulatorias capaces de frenar la rápida expansión de la inteligencia artificial.
"Hay incertidumbre política y regulatoria, y creo que persistirá hasta que entendamos realmente la magnitud de la desaceleración que tenemos por delante", dijo a Reuters Marvin Loh, estratega macroeconómico global sénior de State Street.
Los demócratas prevén promover un conjunto de leyes para regular los sistemas de inteligencia artificial y la construcción de centros de datos cuando tomen el control del Congreso estadounidense en enero, según declaraciones anteriores de legisladores y asistentes parlamentarios.
Entre sus objetivos están proteger a los consumidores del alza de las facturas eléctricas asociada a los centros de datos, exigir evaluaciones independientes de los sistemas avanzados de IA y precisar cuándo pueden responder las compañías de IA por los daños que ocasionen sus productos.
Esta semana, el diputado demócrata de Texas Greg Casar, presidente del Grupo Progresista del Congreso, llegó a plantear que los ejecutivos del sector de la IA comparezcan bajo juramento. El senador Bernie Sanders, por su parte, ha defendido suspender temporalmente la construcción de centros de datos.
Los demócratas también pretenden aprovechar su renovada influencia para intensificar el escrutinio de las compañías más poderosas del sector, entre ellas OpenAI y Anthropic. Esta última busca salir a bolsa con una valoración inicial de 1,5 millones de dólares. Algunos analistas creen que la situación actual podría forzar una revisión de esa cifra e incluso aplazar la oferta pública.
En cambio, Trump prometió el viernes colaborar con los estados de EEUU "que quieran enriquecerse" con la inteligencia artificial. "¡Es oro puro, y solo un liderazgo insensato diría ‘no’ a las riquezas que trae consigo!", publicó el republicano en Truth Social.
Con información de EFE, Reuters, AP y medios locales.





