Dos de cada tres almacenes de barrio vieron resentidas sus ventas por el temporal, y cerca de la mitad proyecta que en los próximos días podrían seguir disminuyendo.
No solo las grandes compañías, el agro o la pequeña minería enfrentaron disrupciones. De acuerdo con una encuesta de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) y Almacenes Digitales a 591 negocios en las 15 regiones, el 69% declaró ingresos por debajo de un día habitual.
El 28% reportó caídas marcadas; un 45% cree que la baja podría continuar, un 47% espera retomar la normalidad y apenas un 8% anticipa alzas.
El impacto del temporal en los almacenes de barrio
“La magnitud del impacto es enorme, especialmente en las zonas con precipitaciones inusuales, y aún está en desarrollo”, señaló el gerente de estudios de la CCS.
Entre Valparaíso y Biobío, entre 50% y 59% de los comercios registró afectaciones moderadas o severas, mientras que en Coquimbo la cifra escaló a 84%. En el extremo norte y el sur austral, el rango se ubicó entre 20% y 33%.

Pese a ello, en Coquimbo el 21,1% indicó que las ventas subieron durante las lluvias, frente al promedio nacional de 7,2%. Además, el 63,2% de los comercios regionales confía en normalizar operaciones en los próximos días.
El panorama opuesto se observó en la Zona Central —Valparaíso, Metropolitana y O’Higgins—, donde 34,1% reportó una baja fuerte y 47,8% estima que la contracción continuará.

Aumento en productos de emergencia
“Si bien el gasto en categorías de emergencia se disparó, al punto de provocar quiebres de stock, el desempeño general fue débil y afectó a dos tercios de los almacenes”, añadió Lever.
Entre los artículos con mayor demanda destacaron pan, velas, agua, té y café. En contraste, bebidas, helados y otras categorías de impulso y de frío concentraron las caídas.
El trío velas/agua/pilas lideró los quiebres de inventario.

Ante este escenario, el ejecutivo del gremio advirtió que el corto plazo luce “pesimista” y urgió a restablecer cuanto antes la operatividad de las ciudades más golpeadas y la conectividad.
Apuntó que las empresas activaron planes de contingencia y que el sector privado se ha movilizado para enfrentar la emergencia. La CCS propone avanzar en protocolos de abastecimiento anticipado de una canasta crítica ante alertas meteorológicas; sistemas de alerta temprana por zona que consideren el carácter hiperlocal del fenómeno; fortalecer la resiliencia energética; y reconocer al almacén de barrio como parte de la red de emergencia en los planes públicos y privados de gestión de desastres.




