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Médicos becados y licencias médicas: las claves del caso que destapó Contraloría en el Servicio de Salud Arauco

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Nilson PereiraPeriodista Canal 9

La investigación de BBCL Investiga reveló que dos especialistas en Anestesiología, que debían retribuir al Estado tras recibir una beca de especialización, permanecieron con licencia médica durante más del 90% del período en que debían cumplir funciones en hospitales públicos. Ambos fueron destituidos y los antecedentes fueron derivados a la Fiscalía.

Un informe de la Contraloría General de la República (CGR) puso bajo la lupa el uso de licencias médicas por parte de dos médicos especialistas que debían cumplir un Período Asistencial Obligatorio (PAO) en establecimientos del Servicio de Salud Arauco.

El caso fue investigado y dado a conocer por la Unidad de Investigación de BioBioChile, en un reportaje que evidenció cómo ambos profesionales habrían utilizado licencias médicas durante gran parte de los seis años en que debían cumplir su compromiso con el sistema público.

El director de la Unidad de Investigación de BioBioChile, Nicolás Parra Tapia, analizó los antecedentes del caso y explicó cómo se detectaron las irregularidades y qué implica el incumplimiento del PAO.

¿Cómo se detectó el caso?

De acuerdo con el informe de Contraloría, ambos profesionales eran médicos becados en la especialidad de Anestesiología y tenían la obligación de trabajar durante seis años en establecimientos públicos como forma de retribuir la inversión realizada por el Estado en su formación.

Uno de los casos corresponde a un médico que inició su PAO en junio de 2018 en el Hospital Rafael Avaria Valenzuela de Curanilahue. Apenas diez días después de comenzar sus funciones, presentó una licencia médica.

La fiscalización estableció que durante los seis años contemplados para cumplir con su obligación permaneció con licencia médica durante el 95% del período, desempeñándose efectivamente durante solo 108 de los 2.192 días considerados.

Además, el 52% de las licencias médicas presentadas por este profesional fueron extendidas por su propio cónyuge. Contraloría también detectó que realizó 12 viajes al extranjero mientras se encontraba con reposo médico y que desarrolló actividades profesionales en otras instituciones.

El segundo médico, quien inició su PAO en abril de 2018 en el Hospital Intercultural Kallvu Llanka de Cañete, permaneció con licencia médica durante el 94% de los seis años que debía cumplir. En la práctica, trabajó 133 de los 2.192 días considerados por la fiscalización.

Durante los períodos en que figuraba con reposo médico también realizó viajes fuera del país y prestó servicios profesionales en instituciones públicas y privadas.

¿Qué es el PAO y por qué deben cumplirlo?

El Período Asistencial Obligatorio, conocido como PAO, es el mecanismo mediante el cual los profesionales que reciben determinadas becas de especialización financiadas por el Estado deben posteriormente prestar servicios en establecimientos públicos.

La lógica detrás del sistema es que el Estado financia la formación de especialistas y, a cambio, el profesional debe retribuir esa inversión trabajando durante un período determinado en la red pública.

En el caso investigado, ambos médicos debían cumplir seis años de servicio en establecimientos dependientes del Servicio de Salud Arauco. Sin embargo, la fiscalización estableció que estuvieron la mayor parte de ese período fuera de sus funciones producto de las licencias médicas.

Millonarios pagos y actividades paralelas

Uno de los elementos que llamó especialmente la atención de la investigación fue que los profesionales continuaron percibiendo sus remuneraciones mientras permanecían con licencia médica.

El primer médico recibió más de $415 millones en remuneraciones entre junio de 2018 y mayo de 2024. El segundo percibió más de $314 millones entre abril de 2018 y marzo de 2024.

A esto se suman antecedentes sobre actividades profesionales desarrolladas durante períodos en los que ambos figuraban con reposo médico.

En el caso del segundo profesional, por ejemplo, Contraloría detectó que facturó horas de anestesia en el Hospital de Copiapó y en el Instituto Traumatológico de Santiago, coincidiendo con fechas en las que oficialmente se encontraba con licencia en Cañete.

Destituidos y con antecedentes en manos de la Fiscalía

Tras la fiscalización, el Servicio de Salud Arauco informó que ambos profesionales fueron destituidos mediante resoluciones emitidas durante 2026.

Además, se instruyeron acciones administrativas y judiciales para determinar eventuales perjuicios y recuperar recursos.

Contraloría, en tanto, anunció la remisión de los antecedentes a la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO) y a la Fiscalía Local de Lebu del Ministerio Público, para que se investiguen eventuales responsabilidades dentro de sus respectivas competencias.

Un problema que va más allá de dos médicos

La investigación también expuso un problema de mayor alcance dentro del Servicio de Salud Arauco.

Según el informe de Contraloría, existirían más de $969 millones en garantías no recuperadas correspondientes a otros médicos becados que incumplieron sus períodos asistenciales obligatorios.

A ello se suman otros $1.076 millones no recuperados de profesionales que fueron eliminados de programas de especialización por razones académicas o falta de aptitudes.

Considerando además los $729 millones asociados a los dos casos de Anestesiología investigados, el monto involucrado supera los $2.700 millones.

El caso, por tanto, abre una discusión que va más allá de las eventuales responsabilidades individuales: también pone el foco en los mecanismos de control utilizados para garantizar que quienes reciben recursos públicos para especializarse efectivamente cumplan posteriormente con su compromiso de servicio en la red estatal.